Hola, amigos. Se dice por ahí que se puede aprender casi de todo, pero que nadie puede enseñar a otro a tener buen gusto. Sea en la comida, en la música o en el arte en general, el gusto es algo que no abunda y que, según dicen, no se puede enseñar. Aquí es donde entro yo. Esta es la base de la que parto. No quiero autoproclamarme como el adalid del buen gusto, o deciros que mi gusto es el único que importa. Al contrario. Me gustaría que, a partir de lo que aquí expongo podais crear vuestros propios gustos, vuestra propia opinión. Mi función va a ser presentaros algunos de mis discos favoritos, pero aquellos que considero auténticas obras maestras, alimento para el alma, nada de discos que me encantaban en mi adolescencia pero ahora no escucho. Nada de eso, tienen que ser discos que hayan superado la prueba del tiempo, discos que aún hoy me parezcan formidables. Parafraseando al gran Groucho: "Estos son mis principios, si no le gustan tengo otros". Un saludo y gr...
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